Pese a que Bruselas lleva insistiendo desde hace más de una década en la necesidad de elevar la edad de jubilación para sostener los sistemas de protección y tener bajo control las cuentas públicas, los Estados no han visto las orejas al lobo hasta que la crisis se ha mostrado con toda su intensidad. Reino Unido y Alemania ya han adoptado medidas para extender la vida laboral, mientras que Francia iniciará en breve la negociación para acometer la reforma.
ITALIA / 65
La edad de jubilación es de 65 años para los hombres y de 60 años para las mujeres, siendo necesarios en ambos casos al menos cinco años de contribución efectiva a la Seguridad Social. Para que un trabajador se pueda jubilar antes de esa edad debe haber cotizado durante 40 años. El debate no se centra tanto en aumentar la edad de jubilación en general sino en equiparar la edad en la que las mujeres se convierten en pensionistas a la de los hombres. Sobre todo, después de que el 13 de noviembre de 2008 el Tribunal Europeo sentenciara que los empleados públicos italianos tenían que jubilarse a la misma edad, informa Irene Hdez. Velasco.
REINO UNIDO / 65
La edad de jubilación se halla en el corazón del debate político británico desde el año 2005, cuando Tony Blair encargó un informe independiente que determinara si era necesario extenderla. El resultado fue un calendario todavía vigente que establece cambios graduales en la edad de retiro de los hombres y las mujeres. Los varones se jubilan hoy a los 65 años, pero empezarían a jubilarse a los 66 en 2024, a los 67 en 2034 y a los 68 en 2044. Las mujeres se jubilan hoy a los 60 años y su edad de retiro iría en aumento en un año cada dos años hasta equipararse en 2020 a la de los hombres. El calendario gozó de un cierto consenso político hasta octubre del año pasado, cuando el responsable económico conservador, George Osborne, anunció que su partido quería acelerar los plazos para ayudar a reducir la deuda del Estado. Así, los hombres se jubilarían a los 66 años en 2016: diez años antes de lo previsto. Una medida que generará unos ingresos extra de 15.000 millones de euros para las arcas públicas, informa Eduardo Súarez.
ALEMANIA / 67
El Parlamento alemán aprobó en 2007 el retraso de la edad legal de jubilación de los 65 a los 67 años en un proceso gradual que comenzará en 2012, a razón de un mes por año, y terminará en 2029. Hoy día tan sólo un tercio de los asalariados alcanza a jubilarse a los 65 años. La reforma afecta a los nacidos a partir del año 1947, que se jubilarán con 65 años y un mes. A los nacidos en 1964, les afectará totalmente el recorte y se tendrán que retirar a la edad de 67. Sin embargo, habrá una excepción para quienes hayan pagado durante 45 años cotizaciones a los seguros sociales, que podrán seguir jubilándose a los 65 años, informa Rosalía Sánchez.
BÉLGICA / 65
El Estado aumentó en 2009 la jubilación de las mujeres de 63 a 65 años. Pese al debate, la de los hombres sigue intacta en los 65. Desde la Comisión Europea, sin embargo, se lleva casi una década pidiendo a los Estados miembros que promuevan el retraso de la jubilación. Incluso para la aplicación de la fallida Estrategia de Lisboa, la Comisión advertía que sólo se cumplirían los objetivos de empleo si "los trabajadores más viejos" se quedaban más tiempo en el mercado laboral. Tan sólo algunos países nórdicos incentivan una vida laboral más larga, como Dinamarca, donde la edad legal de jubilación es 67 años. Con la actual crisis y los crecientes déficit, los ministros de Economía de los Veintisiete apoyaron una declaración conjunta que animaba a subir los plazos, informa María Ramírez.
FRANCIA / 60
Las jubilaciones se antojan el gran asunto político y social de la temporada. De hecho, Nicolas Sarkozy anunció el lunes que iba a plantearse la reforma globalmente, sin distinciones entre el sector privado y el público. Pretende hacerla con el mayor consenso posible. De momento, la oposición parece sensible a subir la edad de jubilación y a cuestionar el mito de los 60 años, vigente por iniciativa socialista desde 1983. Ha cambiado extraordinariamente el escenario desde entonces. Hasta el extremo de que en 1985 había 2,5 trabajadores en activo por cada jubilado y ahora la cifra ha descendido a 1,5. Nicolas Sarkozy ha urgido a un cambio corpulento de sistema empezando por incentivando la contratación de los seniors, informa R. Amón.