Sección: internacional
Fecha: 13/01/09
URL: http://www.elmundo.es/papel/2009/01/13/mundo/2576734.html
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Bruselas

República Checa empieza a cumplir la promesa de que su semestre al frente de la UE no será recordado como aburrido. Su última provocación consiste en italianos que se masturban con una pelota de fútbol, carreteras alemanas que recuerdan a una esvástica o una España enterrada por el hormigón.

Estas son algunas de las imágenes de la provocadora exposición que el nuevo presidente de los Veintisiete ha instalado en la entrada del Consejo de la UE, la sede de las reuniones de líderes y ministros, con un panel que representa -y denuncia- tópicos, prejuicios e hipocresías nacionales. Suecia es una caja gigante de Ikea, donde se esconde un avión militar; Países Bajos, un campo minado de mezquitas; Bulgaria, un baño turco; y Reino Unido, sólo un espacio en blanco por su euroescepticismo.

La muestra, que recoge obras de 27 artistas nacionales coordinadas por el checo David Cerny, también martilleará a burócratas y políticos con las frases del presidente checo, Vaclav Klaus, crítico feroz de la UE, el Tratado de Lisboa o la lucha contra el cambio climático, y cuyas palabras pasarán continuamente por un luminoso. Cerny, autor de su parte nacional, alaba los comentarios «sublimes y pertinentes» del presidente. «Es nuestro presidente, le hemos elegido, así que mostrémosle al mundo con alegría en nuestros corazones», dice, en la explicación de su obra.

La mayoría de los artistas ofrecen una visión crítica de su propio país, como en el caso del italiano Francesco Zampedroni, que ha convertido la bota italiana en un campo de fútbol con jugadores que sujetan balones delante de sus genitales para subrayar el «sistema autoerótico» de un país obsesionado con este deporte «entre las tradiciones sin significado y el entretenimiento sin sentido».

Cerny escogió a sus acompañantes por su «autoreflexión, crítica y capacidad de percibirse a uno mismo y el mundo exterior con ironía». En el caso de España, el elegido es Ricardo Romeo, un especialista en instalaciones con cemento y hormigón, que ha utilizado para recubrir coches o crear carreteras ficticias en sus exposiciones en Barcelona, La Haya o Montreal.

Alexandr Vondra, viceprimer ministro checo de Asuntos Europeos, defiende la obra como una «prueba de que no hay censura en Europa».«Confío en la mentalidad abierta de Europa y su capacidad para apreciar este proyecto», aseguró sobre la decoración checa.

Con el cambio de semestre, cada presidencia de turno llega a Bruselas con un símbolo para adornar el espacioso patio del Justus Lipsius -como el globo gigante con las banderas europeas de Francia, el puente brillante de Alemania o las flores multicolores de Portugal-, pero, hasta ahora, ninguna instalación había causado tanto revuelo. Desde que el domingo terminó el complicado montaje de esculturas, cuyo alquiler ha costado unos 50.000 euros, el atrio del Consejo se ha llenado de funcionarios, reporteros y curiosos que miran hacia arriba y señalan, estupefactos, la osadía checa.

Algunos se quejan del «mal gusto» del panel y también de la «agresividad» de otro mapa, colgado enfrente, que separa Europa oriental y occidental con una foto de la alambrada del Muro de Berlín. El portavoz checo, Jan Vytopil, defiende la muestra y recuerda que nunca una instalación de una Presidencia había tenido tanto eco.«La mayoría de los comentarios que hemos recibido son positivos», asegura a este diario.

El show está garantizado y aún queda alguna «sorpresa» más. El jueves, cuando se pongan en marcha los efectos especiales en la inauguración oficial, la gaita que representa a Irlanda empezará a sonar y las centrales nucleares de Austria, a soltar humo.

El mapa de Alemania: /¿/autopistas o cruz gamada?

Helmut Bauer ha optado por representar a Alemania con una serie de autopistas entrelazadas, iluminadas con coches en movimiento, para denunciar «lo absurdo de la política de transporte europea» y la dependencia del petróleo. Pero alemanes y otros europeos comentaban ayer el parecido gráfico, por el negro y las rectas inconexas, con la cruz gamada.


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