Sección: opinion
Fecha: 29/12/08
URL: http://www.larioja.com/prensa/20081229/opinion/profesorado-ante-bolonia-20081229.html
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LA TRIBUNA DE LA RIOJA
C omo ya se ha hablado en este foro con bastante detalle y profusión por diferentes autores, la creación e implantación del Espacio Europeo de Educación Superior, popularmente conocido con el nombre de proceso de Bolonia, va a suponer una profunda reforma de la Educación Superior en nuestro país y en toda la Unión Europea, no solamente en cuanto al método de enseñanza, sino que también afectará a los requisitos de formación de numerosas profesiones.
Como todo proceso de reforma, y más de este calado, el EEES despierta recelos y reticencias en determinados sectores sociales, pero también genera ilusión en otros sectores, que esperan que este proceso sirva para mejorar la Educación Superior en España. Es la eterna dualidad entre amenaza y oportunidad.
En este artículo, no obstante, me centraré en otro aspecto que se va a ver afectado, y es el de la formación inicial de los futuros profesores de niveles anteriores a la universidad, es decir maestros y profesores de Secundaria.
Describiré en primer lugar en qué va a cambiar la formación inicial exigida para acceder a los cuerpos docentes y qué esperanzas y deseos tenemos depositados desde ANPE con los mismos.
Una primera implicación viene derivada del hecho de la desaparición de las actuales diplomaturas y licenciaturas, y la creación de unas nuevas enseñanzas denominadas Grados, que como norma general constan de 4 cursos académicos.
Por tanto, desaparece la actual diplomatura en Magisterio, y se crea el Grado de Maestro, por lo que para acceder al cuerpo de maestros, o para ejercer como maestro en un colegio público o privado, será necesario estar en posesión de un grado que exigirá un año más de formación que la actual diplomatura.
Desde ANPE esta mayor carga lectiva que se exigirá al futuro Maestro nos parece positiva, siempre y cuando se palien las deficiencias del modelo actual, y se incida en la mejora de la formación científica, humanística, pedagógica, pero también en la formación en nuevas tecnologías, y en idiomas. Es necesario dar un empujón definitivo que permita que las nuevas generaciones no pierdan el tren de las nuevas tecnologías y de los idiomas.
Para el futuro profesor de Enseñanza Secundaria, también existen novedades importantes, pues para acceder a esta profesión será necesario, además de estar en posesión de un Grado, obtener un máster de un año de duración (60 créditos ECTS), que sustituirá al actual Certificado de Aptitud Pedagógica (CAP), que prácticamente todos los sectores relacionados con la educación hemos criticado, por ser considerado un mero trámite, que no daba la formación pedagógica que los futuros profesores necesitaban.
A menudo se decía que un profesor de Secundaria obtenía su formación pedagógica mediante el método de ensayo y error, es decir a base de entrar en el aula probando diferentes alternativas, hasta que una de ellas funcionaba, pero sin una previa sistematización de los procedimientos pedagógicos.
Desde ANPE, pensamos que un profesor de Secundaria necesita una completa formación científica sobre las materias que deberá impartir y, por otro, lado una adecuada formación pedagógica que le permita transmitir de forma eficaz esos conocimientos, atender a la diferente tipología de alumnado que se le presente. Y, por supuesto, como ocurre en el caso de los maestros, la formación inicial debe incidir en las nuevas tecnologías, y en el conocimiento de idiomas.
Ninguno de estos aspectos puede ser dejado a la improvisación, ni debe ser descuidado, pues ser un buen profesor no sólo es tener una formación científica amplia, o tener una buena formación pedagógica, sino que es necesario conjugar estos dos pilares fundamentales.
Se ha descrito de forma muy resumida los cambios que van a acontecer en cuanto a la formación inicial de los futuros maestros y profesores, y también que espera ANPE de esta reforma, y que básicamente es una mejora en la formación científica del futuro maestro o profesor, una más amplia formación pedagógica, y una apuesta clara por las nuevas tecnologías, y el conocimiento de idiomas.
Tiempo habrá para medir los resultados que se consigan, y comprobar si se han cumplido los objetivos que se pretendían alcanzar. En principio, nosotros vemos esta reforma más como una oportunidad que como una amenaza, pero también tenemos ciertas dosis de escepticismo ante la ' preocupación ' que por la Educación han tenido los diferentes gobiernos, y partidos políticos, que han visto este tema más como una oportunidad de confrontación, que como una forma de mejorar el sistema educativo. Y desde luego uno de los pilares de la mejora del sistema educativo, es la mejora de la formación inicial del profesorado.
Por último terminaré el artículo en un tono reivindicativo, aun a sabiendas de los malos tiempos que en terreno económico estamos padeciendo. Si el objetivo que se plantea a medio plazo, es que los mejores profesionales se sientan atraídos por la docencia, es necesario que las retribuciones de Maestros y Profesores sean competitivas en comparación con otros profesionales con similar nivel de formación y responsabilidad. Y eso desgraciadamente no ocurre.


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