La reforma del sector del vino propuesta esta semana por la Comisión Europea (CE) plantea una dotación anual en torno a 338 millones de euros anuales para España, primer receptor de fondos, a la que habría que sumar las primas destinadas a los viticultores que opten por el arranque de viñas.
Esta sería la media del dinero que Bruselas pretende destinar a España, entre el 2009 y el 2015, para medidas de apoyo al sector que se aplicarían según el criterio del Gobierno, según las cifras presupuestarias del proyecto para reformar la Organización Común de Mercado (OCM) del vino. La propuesta plantea mantener el presupuesto de la OCM, que la CE cifra en 1.319 millones de euros anuales y repartirlo en varios apartados: medidas para promover el arranque, dotaciones nacionales que los países distribuirán y fondos con destino al desarrollo rural de las regiones productoras.
La comisaria europea de Agricultura, Mariann Fischer Boel, viajará el próximo jueves a Madrid y a Jerez de la Frontera para tratar durante dos días con el Gobierno español y con el sector la reforma de la OCM del vino.